Como el itinerario vacacional fue amplio e intenso, será mejor empezar a organizar un poco las visitas:
- Finlandia: Helsinki & Gastronomía
- Estonia
- Letonia
- Lituania
Así luce mucho mejor, ¿verdad?
Como el itinerario vacacional fue amplio e intenso, será mejor empezar a organizar un poco las visitas:
Así luce mucho mejor, ¿verdad?
La estancia en Tallín tuvo como punto fuerte la comida, pues los desayunos en el hotel eran bien abundantes: yo me atiborraba cada día de salmón ahumado y sardinillas, ¡Viva el Omega-3 y las vitaminas D y B12!
Bonus Track: como nuestro hotel pertenecía a una conocidísima marcas de helados, todos los días ofrecía a sus huéspedes una "Chocolate Happy Hour". Ni que decir tiene, que Click y yo reorganizamos la agenda de visitas para asegurarnos estar cada tarde a las 17:00 al ladito mismo de la mesa de buffet libre. ¡No sabéis la cantidad de bizcochitos de arándanos que me comí!
El segundo día en Tallín estuvo dedicado al disfrute y regocijo de Click. Me explico: nos acercamos a Kalamaja, el antiguo barrio pesquero, ahora en pleno proceso de modernización. Y el buque-insignia de ese proceso (nótese el sutil juego de palabras, jajaja) es el Lenussadam o Museo Marítimo:
Pero Tallín tiene muchas otras facetas que ofrecer así que no os perdáis las siguientes actualizaciones de este blog.
Tras conocer Helsinki y su gastronomía polar, retomamos las crónicas bálticas con un completo paseo por Tallín, capital de Estonia.
Accediendo por la Puerta Viru, la más animada de su muralla...
¡Y esto fue sólo el primer día! Conociéndonos, vamos a dar mucho zapato al país... ¡Preparaos!
Después de un magnífico verano en casina, con novedades, aprendizajes y aventuras, es hora de empezar a prepararnos para el invierno, haciendo buen acopio de madera para la chimenea. Click recibió las dos toneladas de haya y castaño que descargaron a la entrada, pero luego se tuvo que volver al despachín...
Increíble como un verano normal y tranquilo puede ser tan disfrutón, ¿verdad? Pero es que en casina todo es mejor ;)
Como ya sabéis, hay cosas que sólo pasan en Asturias... Por ejemplo, que volviendo una noche tranquilamente del agostiello, se nos crucen en la carretera dos estupendos ejemplares adultos de jabalí (Sus Scrofa Obelixino). ¡Y es que no es necesario irse de safari a Kenia para vivir aventuras salvajes! El consejo es muy simple: frenar y esperar que sigan su camino, que chocar contra 80-100 kilos de músculo no es buena idea.