Habíamos quedado en hablaros de la gastronomía de Letonia... ¡Pues ha llegado el momento! Pero antes, es necesario hacer una aclaración: Letonia es un destino de moda entre los kekos británicos (¡5 vuelos diarios desde Londres!) y los locales del centro se han adaptado todos al formato pub... Así que buscar algo un poco "auténtico" es complicado.
Una noche cenamos muy a gusto en una terraza bastante aparente. Los entrantes resultaron prometedores, ya que yo probé este tartar de caballa con col roja y arándanos...
...y Click una ensalada de alubias pintas con bacon:
La decepción llegó con los platos principales: una patata rellena "al estilo lituano" (¡aquello ni era patata ni era ná'!) y una salchicha desaborida que ojalá hubiera sido un criollo a la parrilla...
Para la siguiente cena, decidimos confiar en la sabiduría popular de los Eclackmus pues, es bien sabido, consiguen optimizar su escaso presupuesto con la mejor combinación culnaria posible. Dicho esto, nos fuimos al Ala Paclacks, que viene a ser el "U Klicü" local: un enorme sótano con bar, música folk en directo, largas mesas de madera, buen ambiente y comida tradicional y contundente.
Por recomendación de nuestro simpático camarero (la simpatía por aquí es un bien escaso pero él había aprendido gracias a su experiencia laboral en Grecia), empezamos con un Senu-kazas: entrante de hojaldre con champiñones y queso. Perfecto.
De principal, un enorme plato de Senlatviesu (risotto con bacon)...
...y una ración, aún más generosa, de Liellopu Stilbs, que consiste en un codillo que ha sido macerado en cerveza negra durante un mínimo de seis horas, y que hizo a Click muy feliz:
Para bajar semejante fartura, nos pasamos luego por un festival callejero de música tecno-nórdica... pero enseguida decidimos que no era apta para nuestros oídos y nos volvimos al hotel, que al día siguiente nos tocaba madrugar otra vez. ¿A dónde nos vamos?
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