El sábado comenzamos la jornada con un emocionante y disputadísimo choque entre Italia y Escocia en la Ciudad Eterna. El aguacero que cayó durante casi todo el partido fue de los que hacen época, pero eso no impidió que los transalpinos jugasen un rugby muy intenso y rápido, consiguiendo rápidamente un par de ensayos que les permitieron gestionar el partido de manera cómoda pese al arreón final de los del cardo que casi se llevan la victoria. Faltan cuatro jornadas pero parece que Italia sigue creciendo y que son capaces de luchar de tú a tú con cualquiera, y Escocia parece que va a seguir quedándose en tierra de nadie. Lo curioso es que han sido los azzurri los que mejor se hayan adaptado a las condiciones climáticas tan adversas... ¿será porque también tienen un muy buen equipo de natación?
Y cerramos esta primera ronda con un clásico de este torneo en el que se enfrentaron Inglaterra y Gales en el espectacular Twickenham (donde Clicka y yo estuvimos no hace mucho...) El que en otros tiempos era un duelo igualado y disputado, en este caso fue realmente desigual. Por si alguien dudaba que fuese a ocurrir, los ingleses vuelven a estar de nuevo ahí arriba, jugando un rugby muy fuerte y preciso. Por otro lado, los dragones siguen en horas bajas, con grandes carencias en la organización de su juego y con una importante falta de disciplina: ¡hasta cuatro jugadores fueron expulsados con tarjeta amarilla en este encuentro! Tendremos que ver como avanzan ambos equipos, pero mientras los de la rosa son serios candidatos para disputar el triunfo final a los franceses, los del puerro también lo son, pero para renovar la cuchara de madera que tan merecidamente se llevaron el año pasado.





































