domingo, 30 de diciembre de 2018

Navidad 2018

¡Hola lectores! Pues este año estamos celebrando una Navidad muy especial, pues es la primera tras mi regreso desde tierras helvéticas y desde luego no podía haber sido mejor, sobre todo por poder disfrutarlas otra vez al lado de Clicka. Pero bueno, estas fechas conllevan festejarlas también con más kekos, empezando por nuestro viejo amigo Santa Clackus, con el que tuvimos una interesante charla para hacerle saber nuestros deseos de regalos, los cual por supuesto nos dejó bajo nuestro arbolito:



 

Clicka había sido bastante directa en su petición: "¡¡Muchísimo chocolate!!" Y como nuestro barbudo amigo es tan generoso (y ella tan buena), pues cumplió sus deseos dejándole una gigantesca caja de trufas de chocolate negro:

 

Ella se sintió como en un mar de trufas gigantes...

 

Pero no sólo de regalos se vive en estas fiestas. También hay tiempo para comer muy rico y en abundancia con la familia...

 

... pasar buenos ratos con los viejos amigos...

 

... y conocer a algunos nuevos e incluso a ciertos enemigos ;-) ...




Y vosotros ¿cómo estáis celebrando estás fiestas? Pero antes de acabar queremos aprovechar para desearos sólo lo mejor para el nuevo año 2019, que de nuevo vendrá lleno de viajes, comida, libros, muchas risas y... ¡¡un mundial de rugby!! :-D

¡¡Feliz Año Nuevo!!


jueves, 20 de diciembre de 2018

Sólo un par de clases más...


... y estaremos de vacaciones! La alegría ya se nota en el ambiente y hoy el profe de matemáticas, que es un auténtico "cocinillas", nos ha traído dos bizcochos rellenos de crema y una bandeja de buñuelos caseros. Todos dimos buena cuenta de ello (dos veces, ejem), e incluso algún compañero de FP se animó a subir a nuestra sala, jeje. Y aunque estaban muy ricos, Tim (nuestro lector de British) tuvo algún problema para pronunciar la palabra "buñuelo", jajaja.

Con las mismas, después nos fuimos a tomar el café. Y además del bocata habitual nos dieron polvorones. A la vuelta, descubrimos que en Jefatura tenían bombones. Y mañana en el recreo final, la tradicional "Chocolatada con churros".

Vamos, que ya vamos bien servidos y eso que las Navidades aún no han empezado...


domingo, 16 de diciembre de 2018

Tam Coc


¡Hola lectores! Muy breve entrada hoy, puesto que estamos muy ocupados con las distintas celebraciones pre-navideñas con amig@s y compañer@s de trabajo, jeje... 

Tras otra noche complicada debido al calor y la humedad, y dos horas de autobús, llegamos al embarcadero de Tam Coc, un sitio muy agradable rodeado de colinas y arrozales. Allí pudimos dar un largo y agradable paseo en sampams, las barquitas tradicionales vietnamitas. Lo más curioso es que las kekas locales reman... ¡con los pies! Sí, porque las manos van sujetando la sombrilla y el abanico, jajaja. 

Tras navegar por debajo de un par de cuevas, llegamos a un remanso donde se organiza un pequeño mercado flotante de frutas y flores, aunque nosotros decidimos reservarnos para la visita al Mekong, que seguro será más espectacular.

A la vuelta a Hanoi, y tras un intento de siesta, salimos a cenar "a lo pijo" en un restaurante especializado en comida de la Corte de Hue. Yo comí un rico arroz "sobre flor de loto", mientras que Click... ¡tuvo que hacerse sus propios rollitos de cerdo mentolado! Otra anécdota realmente divertida para terminar el día.



domingo, 9 de diciembre de 2018

Pasaporte Gourmet: México

Estimad@s comensales, aquí estamos de nuevo con otra deliciosa entrada de nuestro Pasaporte Gourmet. Está vez volvimos a cruzar el charco atlántico para plantarnos en la tierra de los aztecas y degustar unas riquísimas fajitas háztelas-tú-mism@ que llenaron pero que muy bien nuestras tripitas: pollo, cerdo, pimientos, pepino, cebollita, cilandro, guacamole, salsa picante, limón... Y todo bien regado con agua especiada o cerveza clockrona. Y de postre un apetitoso flan con nueces garrapiñadas.

Pero hubo un problema... tanto nosotros como nuestros invitados (Frida Clackhlo y Emiliano Clackpata) teníamos tanta hambre que nos terminamos toda la comida antes de sacarle una foto... ¡Pero os aseguramos que estaba todo muy rico!


¿Qué país saborearemos la próxima vez? No os alejéis demasiado y lo sabréis ;-)


domingo, 2 de diciembre de 2018

A toda velocidad

¡Hola lector@s! ¡Qué fin de semana más acelerado hemos tenido en el más estricto sentido de la palabra! Los Aiclacks y Koplick nos han hecho una visita para conocer nuestra casa y para que el Aiclack pudiese disfrutar del regalo que le hicimos por sus 70 primaveras: conducir un par de coches mega-deportivos por el Circuito del Clackrama. La verdad que estaba realmente emocionado apoyado por sus fans:

 
Por supuesto que no faltó un reportaje fotográfico profesional:

 
Creemos que el instructor también aprendió alguna cosilla pues los dos terminaron muy contentos:

 
Para acabar la visita nos acercamos a Valladolid donde, además de disfrutar de un emocionante partido de rugby, pudimos "deleitarnos" con la decoración navideña de la capital pucelana:


Ha sido un fin de semana genial. Lleno de charlas, batallitas, descubrimientos asombrosos y muchas risas. ¡Gracias a las visitas por venir y a Clicka por organizarlo todo tan bien!





domingo, 25 de noviembre de 2018

Hanoi

Las visitas culturales a Hanoi empezaron en el Templo de la Tortuga, un edificio construido en el centro del lago y al que se accede por un bonito puente. Una vez allí, pudimos comprobar las singularidades vietnamitas: ¡a la pobre tortuga la tienen disecada! El animalejo eran dos metros de pellejo seco (bleggg) pero el entorno era bonito:


Para seguir el ritmo cultureta, la siguiente parada fue el Templo de la Literatura, que era la antigua Universidad. Los exámenes eran tan difíciles, que quienes aprobaban tenían derecho a ver su nombre grabado en estelas de piedra (sobre esculturas, otra vez, de tortugas gigantes):


Intentamos visitar el Mausoleo de Ho Click Minh pero estaba cerrado por... ¡ser la hora de la siesta! ¡4 horas! Para que luego digan de los kekos españoles... Así que nos fuimos a ver la pequeña y coquetuela Pagoda del Pilar Único:


Después, para que Click estuviera contento, visitamos el Museo militar, con todos los aviones y helicópteros yanclicks capturados durante la guerra. El museo está en la antigua ciudadela, rodeada por un extenso muro que Click se empeñó en recorrer entero. No vimos nada, aparte de los ladrillos, pero caminamos un buen rato... Al terminar, tuvimos que reponer fuerzas con un ca phê con hielo y leche condensada (receta muy recomendable, de verdad):


Con las mismas, nos fuimos a la Street Food, para seguir disfrutando de las "delicias" culinarias vietnamitas: el Phô. Básicamente es una sopa de noodles a la que luego le añades lo que quieres: pescado, gambas, pollo, cerdo, perro... :-P Que nosotros sepamos, eso último no lo comimos:


Terminamos el día asistiendo a una función de marionetas de agua, un espectáculo muy popular en siglos pasados, para entretener a los pequeños mientras los padres estaban trabajando en los arrozales:


Al día siguiente por la mañana visitamos la célebre Pagoda de Tran Quoc. ¡Una decepción! Son 11 plantas, sí, pero de muy poca altura así que no resulta demasiado impresionante. Y no se puede entrar. Y el lago está muy sucio y lleno de mosquitos. ¡Mis pobres piernecitas acabaron masacradas! ¡Ay ay ay!. Para compensar el disgusto, me fui de compras :-P

Resumiendo: a pesar de lo que dicen las guías, Hanoi puede verse en día y medio. Bueno, dando "zapato" como hacemos nosotros. Así tendremos más días para visitar otros interesantes lugares... 



viernes, 16 de noviembre de 2018

Rumbo a Vietnam

Como sabemos que lo echabais de menos (y porque además se supone que esto es un blog de viajes...), hoy empezamos la narración de otro de nuestras increíbles aventuras around the world. En el verano de 2017 decidimos irnos a Vietnam, un país donde al fin pudimos convertirnos en "millonarios" ;) Y es que allí todo es baratísimo (cervezas a 60 céntimos, no os digo más...):


Tras dos vuelos en una famosa y pija compañía aérea (en realidad, simplemente correcta. La gente se deja impresionar por muy poco...) y sin apenas pararnos en la aduana (somos kekos veteranos que sabemos cómo saltarnos las colas sin ponernos ni colorados, jaja), llegamos a Hanoi, la capital del país. 

Creíamos ir preparados pero... ¡menudo choque cultural! No se parece a nada de lo que conocemos... ¡qué caos de tráfico! Como anécdota: aquí nadie sabe usar los semáforos, pues se instalaron hace apenas unos años (va en serio), así que los peatones cruzan, despacito, por donde les venga en gana y los vehículos los esquivan por detrás. Al principio da miedo y piensas que tú no serás capaz de hacer algo así... eso dura media hora, luego vas a las bravas como los demás. Y no pasa nada. Ningún policía te va a multar, entre otras cosas porque están demasiado ocupados jugando a las damas con los dependientes de las tiendas, en medio de las aceras (cuando las hay o cuando no se usan como aparcamientos. Ejem). Dependientes que también se ponen en las aceras a hacerse su comida con un pequeño hornillo, o instalan su peluquería (los árboles se usan para colgar el espejo donde se mirará el cliente) o su tenderete de comida para llevar. Lo normal, vamos.


Como primer contacto con el país no ha estado mal, desde luego. Un país en el que también probaremos los sampans de Tam Coc, disfrutaremos de un crucero por Halong Bay, entraremos en la selva, sufriremos las consecuencias de un monzón tropical, visitaremos Hue, Hoian y Ho Chi Minh City, y por supuesto el delta del río Mekong. ¿Nos acompañáis?