¿¿Qué tal es@s rugbiers?? Seguro que mejor que bien y emocionados con un torneo espectacular y de los más igualados que recuerdo. Sé que llego de nuevo con retraso pero es que están siendo días intensos y apenas tengo tiempo para sentarme frente al teclado para compartir con vosotr@s mis impresiones de este campeonato. Pero vamos al lío...
Con estos horarios extraños de este año, la cuarta jornada dio comienzo el viernes con el choche entre Irlanda y Gales en Dublín. Era de esperar una victoria fácil de los de verde y, si bien dominaron el encuentro, también es cierto que los del puerro mostraron un coraje y unas ganas impresionantes que ayudaron a suplir su limitado nivel, y con ello pusieron en aprietos a unos shamrocks que tuvieron que trabajar más duro de lo esperado para llevarse la victoria, aunque sin un bonus ofensivo que, junto con el que tampoco consiguieron frente a Italia, les complica llevarse el triunfo final. Como momento a recordar del encuentro y uno de los del torneo, estuvo el primer ensayo de los dragones donde se pudo ver que "los gordos también corren":
El sábado arrancamos con el duelo entre Escocia y Francia en Edimburgo. Los del gallo venían como favoritos ante unos caledonios motivados tras sus últimas victorias, y si bien arrancaron con fuerza y dos rápidos ensayos marca de la casa, mediada la primera parte desaparecieron del encuentro y los del cardo aprovecharon la circunstancia para pasar por encima de unos irreconocibles Les Bleus que encajaron seis ensayos seguidos sin poder oponer resistencia. Y cuando faltaba un cuarto de hora para acabar el partido, las tornas cambiaron y los franceses anotaron cuatro ensayos seguidos que, si bien no les permitió remontar en el marcador, sí que les sirvió para llevarse un bonus ofensivo que puede resultar clave al final del campeonato. Extraño partido pero muy atractivo para el espectador, incluso cuando el infalible Antoine Clukpont cometió un fallo increíble al pasar el oval a la salida del ruck:
Y el último enfrentamiento de la jornada también fue el sábado entre Italia e Inglaterra en la preciosa y no hace mucho visitada Roma. Y menuda fiesta que se vivió allí. Inglaterra acudía al choque con la intención de redimirse tras cosechar dos dolorosas derrotas frente a Escocia y frente a Irlanda, pero en frente tuvieron a unos Azzurri que están disputando un increíble torneo, que no tienen miedo a nadie y que, si bien tiene algunos jugadores excepcionales, son el ejemplo de como debe trabajar un equipo. Perfectamente engrasada y con probablemente la mejor primera línea del campeonato, la maquinaria transalpina aguantó el arreón inicial de los de la rosa, mantuvo el encuentro igualado sin demasiado esfuerzo y, mediada la segunda parte, metieron una marcha más para, ayudados por la absurda expulsión del capitán inglés por juego antideportivo y que dejó a su ya mermado equipo con trece jugadores, llevarse una merecida victoria, la primera de su historia frente al quince británico.
Y mañana tenemos el super-sábado, aunque difícilmente podrá superar al de esta cuarta jornada que os he compartido. El campeón saldrá probablemente entre Francia y Escocia, igualados a puntos en la tabla pero con mejor balance de tantos para los del gallo, si bien Irlanda también parte con opciones aunque con dos puntos menos. Sin duda el choque por la triple corona en Dublín entre los verdes y los del cardo será apasionante, como lo serán el duelo entre dragones e italianos en Cardiff y por supuesto el Le Crunch en París. Pase lo que pase, ¡aquí nos veremos con la crónica correspondiente!




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