Ciao a tutti, cari lettori! Tras un intenso y completo periplo por las Repúblicas Bálticas, era hora de volver a casina; pero, como ya os mencionamos, Vilna es un destino aún poco solicitado, lo cual implica que no existen vuelos directos de regreso... Puesto que no teníamos más remedio que hacer una larga escala en algún punto de Europa, decidimos "sacrificarnos" y pasar un día en Roma ;)
Así las cosas, nada más dejar las maletas en el hotel, fuimos a comer. ¡Para eso estamos aquí! Un repentino aguacero nos ayudó a escoger, de forma muy exitosa, una bottega donde estaba todo riquísimo, empezando por la mousse de tomate y la burrata con anchoas, o el estupendo plato de spaguetti aglio/olio con arena de pan tostado:
Para los postres pillamos por sorpresa al camarero, que nos creía turistas primerizos pidiendo el clásico tiramisú, pero nos decantamos por una crocqueline nocciola...
... y un maritozzo al pistacchio. ¡Sabias elecciones!
Entretanto, el día volvía a lucir despejado, así que dimos un agradable paseo fotografiando el Palacio Farnese...
... la basílica de S. Ivo alla Sapienza, diseñada por Borromini y actualmente cerrada por obras de restauración, aunque eso no me impidió darle una pequeña clase a un paciente Click:
Un ratito agradable en la librería anticuaria Cascianelli (todo un clásico de la ciudad eterna)...
... justo antes de entrar en los, por fin visitables, restos del Estadio de Domiciano, ocho metros por debajo de la actual Piazza Navona:
Para el restaurante de la cena, la jubilación de sus gerentes nos obligó a cambiar los planes, pero una cercana trattoria, frecuentada también por los vecinos del barrio, nos permitió comer unas estupendas pizzas, jeje:
Un paseo cruzando la Isola Tiberina nos permitió disfrutar del mercadillo nocturno veraniego, con zona dj's y ¡hasta futbolines! Nosotros nos volvimos con varios comics para seguir practicando nuestro italiano, jeje.
Y al día siguiente, antes de irnos al aeropuerto, aún tuvimos tiempo de desayunar un capuccino "de verdad" y visitar los restos del Pórtico de Octavia :)
Como caprichito, ha sido un magnífico colofón para unas vacaciones de verano, ¿verdad? Y lo mejor de todo, es que no habrá sido, ni mucho menos, nuestra última visita a Italia. Y digo esto con una nueva tarjeta de embarque en la mano. Ahí lo dejo... ¡atent@s a las actualizaciones!
No hay comentarios:
Publicar un comentario