lunes, 13 de abril de 2026

Córdoba

Hace cosa de un mes, coincidiendo con nuestro décimo aniversario, pasamos un estupendo finde en Córdoba, ciudad que ambos conocíamos pero que no habíamos visitado juntitos aún. Así que, ¡para allá que nos fuimos!

La primera visita fue, por supuesto, la mezquita. Además de disfrutar de la estética de su doble arquería, le proporcioné a Click una completa descripción de las sucesivas fases constructivas, que fueron muchas y muy variadas:


Luego dimos un tranquilo paseo por el resto del casco histórico, admirando algunos de sus célebres patios con flores. El que más nos gustó fue el de "La costurera" ;) donde además nos surgió una duda: ¿nuestro limonero va a crecer tanto y tan bien?


Cruzamos el puente romano para ver la Torre de la Calahorra y pasear por el parque de la ribera, que tienen completamente desaprovechado...


...y regresamos a la Plaza de la Corredera, que por aquí es muy famosa pero ni de lejos tan bonita como la de Salamanca:


Luego llegó la parte del cabreo y la indignación, porque intentamos visitar los restos del Palacio de Maximiliano Hercúleo, en el barrio de Cercadilla. Un palacio único en todo el antiguo orbe romano, pues se construyó expresamente para la estancia de dicho tetrarca en esta ciudad a finales del siglo III. Pero todo desapareció en 1991 por las obras del AVE: resulta que la estación y su aparcamiento están justo encima del área principal. Los arqueólogos trabajaron a destajo durante 6 meses, mientras las palas excavadoras avanzaban sin piedad, llegando incluso a dormir en el propio yacimiento, pero ni la recomendación de la Unesco pudo parar el desastre. 

Los pocos restos que no fueron destruidos, ahora son un parque abandonado, comido por la maleza y al que hace años que no se puede acceder.


Para quitarnos el mal sabor de boca, llegó el momento de los regalinos. Alguno promete ser de gran utilidad en futuras manualidades, ahí lo dejo ;)


Rematamos el finde visitando Medina Azahara. Creíamos que esta ciudad palatina, construida por Clackderramán III, estaría mejor conservada, pues "hace pareja" con la mezquita. Pero no. El museo tiene un gravísimo problema de goteras (hay piezas "protegidas" con bolsas de plástico) y el yacimiento, además de super expoliado a través de los siglos, está mal explicado y peor señalizado. 


Por lo visto, los kekos cordobeses desprecian su propia historia y consideran que con mantener esta puerta en pie, para hacerse la foto instagramil, es más que suficiente. ¡Qué decepción!


Por contra, y aunque no podremos mostrarlo en un Pasaporte Gourmet, comimos mucho mejor de lo esperado, en un restaurante sefardí y en una taberna rockera. ¡Eso bueno que nos llevamos!



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