lunes, 30 de octubre de 2017

Halloween 2017


¡Hola! Un año más celebramos nuestra particular sesión de Halloween en clase. Esta vez, nuestro querido lector de British, Tim, nos ayudó a organizar una obra histórica: "The curse of the Grammar Mummy". Y con esa iluminación tenebrosa... un momento, ¿qué o quién asoma por la esquina?

¡Una sesión absolutamente terrorífica! ¡Tenemos que repetirla! 


sábado, 21 de octubre de 2017

Kiwis asturianos

 
¡Hola lectores! ¿Os acordáis de cómo paseamos la bandera asturiana por las antípodas? Pues esta vez han sido los All Blacks los que se han acercado a la tierrina para recibir el merecidísimo Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2017. Ha sido un orgullo y un placer recibirlos en casa, y con esa haka en el Teatro Clackpoamor nos han dejado a todos sin palabras y con algunas lágrimas. ¡¡Enhorabuena campeones!!

 

jueves, 19 de octubre de 2017

Kamakura

¡Estamos de vuelta! Una de las excursiones típicas desde Tokyo es Kamakura, una villa costera famosa por sus playas (con sus señales de "Tsunami evacuation plan") y por su conjunto monumental de templos. La primera visita fue, evidentemente, la estatua gigante de Buda, a la que incluso se puede entrar:


Después visitamos Hasedera, un conjunto de templos y jardines dedicado a la piedad. Al ser el Día del Mar todos los templos estaban abiertos, incluyendo el templo de las artes o la cueva de Ofuna, una divinidad femenina: 


Nuestra buena amiga (y mejor guía) Klimicko nos explicó el significado de las miles de estatuillas Rinzo, dedicadas a los niños fallecidos:


Para animarnos, y también para combatir el tremendo bochorno, nos llevó a una estupenda terraza a degustar zumo, café helado, granizado y dos riquísimos postres a base de miel: 


De vuelta al centro de la localidad, ascendimos las escaleras del templo Hitachi, donde pudimos contemplar un estanque con nenúfares gigantes y tortugas:


Y a modo de colofón ¡nos compramos sendos furoshiki de Star Wars! Los furoshiki son unos pañuelos super versátiles que los kekos japoneses usan para todo: toalla, bufanda, bolso, envoltorio de regalo... todo depende de como lo dobles. Así que en el tren de vuelta a Tokyo nos pusimos a estudiar las instrucciones de uso, tan contentos.


martes, 10 de octubre de 2017

Tokyo I

Konnichiwa! Tras un vuelo de 12 horas llegamos al enorme aeropuerto de Tokyo Narita donde nos esperaba un chófer perfectamente uniformado (guantes blancos incluidos) para llevarnos al hotel. 

Una vez instalados, nos dirigimos a la estación JR donde tuvimos unos segundos de confusión lingüística. Y es que, por paradójico que resulte en un país tan moderno y tecnológico, lo del inglés... pues poco. Pero un amabilísimo keko nos enseñó a movernos por la estación. Y es que no es tarea fácil, ya que son varios pisos: uno de ellos dedicado al manga (Click conoció al Ultramán!) y otro para hostelería. Allí descubrimos la deliciosa sopa miso:


También conocimos Ginza, el barrio caro. Al ser domingo era peatonal y había mucho ambiente. Luego llegó el jet-lag y hubo que irse a dormir... 

Al día siguiente empezamos por el Palacio Imperial, que no se puede visitar. Pero si se puede disfrutar de su gran parque o incluso hacer running (por supuesto, en perfecto orden y todos corriendo en el mismo sentido): 


Luego nos fuimos a Shinjuku, un barrio fuera del circuito turístico: vimos chicas con kimonos preciosos, otakus, maid cafés, máquinas de gashapon... También el pequeño Santuario de Golden Gai: 


Una experiencia muy recomendable es visitar el supermercado de Isetan: tienen un cortador de jamón de Guijuelo, galletas de gambas, pan de gulas microscópicas, uvas del tamaño de pelotas de golf, una variedad infinita de tés, y una sección de dulces y pasteles que es una obra de arte: 


También subimos a la azotea de Tocho, la sede del gobierno metropolitano. Sí, los tokyotas lo llaman tocho. Las vistas son espectaculares, el café muy rico y disponen de más sellos para añadir a mi moleskine: 


La visita al Parque Yoyogi incluye un enorme tori y un bonito santuario donde aprendimos a hacer correctamente las abluciones purificadoras:



Para rematar el día me lancé cual kamikaze en Shibura, el cuádruple paso de peatones más transitado del mundo: millón y medio de kekos al día. ¡Y no me choqué con nadie! ¡Banzai!

Y esto fueron sólo las primeras 36 horas. ¿Qué nos depararía el próximo día?


jueves, 5 de octubre de 2017

Kawaii!


Como bien sabéis, 2016 fue un año tan especial para nosotros que las vacaciones de verano tenían que estar a la altura así que... ¡nos fuimos a una segunda HoneyMoon en el país del Sol Naciente! Sabéis también lo mucho que significa Japón para mi: os puedo asegurar que superó con creces mis expectativas.

Empezamos así la narración de un viaje ¡kawaii!, lleno de cultura milenaria, modernidad extrema, educación exquisita, un poco de frikismo y un mucho de excelente gastronomía.

¡Atentos que empezamos!

sábado, 30 de septiembre de 2017

Una de romanos (II)

Habíamos dicho que os presentaríamos a algunos de los legionarios... ¡Allá vamos! 

Servio Cornelio Balbo, a la izquierda, es el teserario o contable. Aunque no es un cargo de suboficial, sus tareas administrativas le otorgan ciertas ventajas sobre el resto de la tropa. Balbo, que es tartamudo pero un genio de las finanzas, mantiene una buena amistad con Aníbal Arrio Caepio "el fenicio" (a la derecha en la foto). Este legionario, hijo de comerciantes, tiene un desarrollado olfato para los negocios (no siempre legales) y se mueve como pez en el agua por el mercado negro. Juntos consiguen abastecer dignamente un campamento tan alejado de las rutas "civilizadas" como es Vindolanum: 


Cayo Tulio Cicerón "el garbanzo" es, sin duda, el legionario más popular del campamento, ya que es un magnífico cocinero: 


Los gemelos Cástor y Pólux son dos curtidos y malhablados hombretones de la Subura, uno de los barrios más degradados y peligrosos de Roma. Quizá por ello están tan a gusto en el ejército: comen a diario y reciben un salario. En combate, su compenetración y fiereza les hace especialmente peligrosos: 


Alarico Terencio "el cachorro" es el legionario más joven. Hijo de romano y gala, se alistó en las tropas auxiliares para conseguir la ciudadanía romana, estatus que consiguió con rapidez gracias a su valía: 


Conrad Gut "el bárbaro" fue hecho prisionero en la frontera de Germania. Le dieron a escoger entre convertirse en gladiador o en un lecti (legionario forzoso) y escogió lo segundo por dignidad: él es un guerrero serio, no un entretenimiento para las masas. Si sobrevive a sus años de servicio, piensa retirarse a alguna de las cálidas islas de Balearica:


Marco Rubelio Agricola es un poco simplón: despistado, dormilón, desaseado... Suele meterse en líos por no llevar sus armas limpias o haber perdido alguna pieza de su impedimenta. Pero sus conocimientos veterinarios le hacen imprescindible así que el centurión Didio Falco y el prefecto de caballería Curto Asina intentan protegerle, al menos, de los castigos físicos; aunque más de una vez han tenido ya que recortarle la paga: 


Finalmente tenemos a los munifex o nuevos reclutas. El rubio Aulo Gémino César es un encantador caradura capaz de engatusar a cualquiera para que haga las tareas por él; Lucio Rubelio Nerva es un vicarii, es decir, se alistó como sustituto de un condenado judicial. Es un tipo indolente y esquivo a quien le gusta gastarse alegremente sus dos pagas (la del ejército y la que le envía su representado) en Londinum: 



Aún tengo que presentaros a un personaje muy importante pero eso lo dejamos para más adelante, tras el próximo viaje...


Barcelona siempre merece la pena

¡Hola lector@s! Hace un par de días fue el cumpleaños de mi hermano Koplick y qué mejor homenaje que una entrada recordando uno de los momentazos del pasado verano, precisamente durante el cumpleaños de su novia Juclick...
 
Clicka y yo partimos desde Barcelona para nuestras vacaciones de verano (en un futuro no muy lejano esperamos contároslas así que sed pacientes...), pero antes pasamos unos días muy agradables en la ciudad condal. Aunque hacía muchísimo calor empezamos con un poco de turismo paseando por el Barrio Gótico y visitando la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia (buf, qué nombre más largo...).
 
 
Por supuesto, no podíamos dejar de acercarnos al puerto para ver nuestro querido mar Mediterráneo:
 
 
De todas formas la emoción de esos días no estaba en el centro de la ciudad sino en la cima de Montjuic... Para empezar, aprovechando la celebración de los 25 años de las Olimpiadas de Barcelona, visitamos el Museo Olímpico... ¿os acordáis de Klockbi?:
 
 
Pero sin duda el plato fuerte vino después. Como recordaréis, meses atrás nos habíamos juntado los cuatro allí mismo para un Irish Weekend, pero cuando surge la oportunidad de ver a U2 de nuevo desde luego que no se puede dejar escapar. En esta ocasión el concierto sería al aire libre en el Estadi Olímpic Lluís Companys, así que allí nos presentamos bien pronto:
 
 
Tras esperar un rato considerable por fin comenzó el show con un telonero excepcional... ¡El mismísimo Noel Clackllagher! ¡Cómo bailaba Clicka!
 
 
Y después llegó el increíble y espectacular repaso de U2 al The Joshua Tree, sin duda el álbum que más significado tiene para este humilde playmobil que os escribe y que cumplía 30 años (el álbum, no yo... que yo tengo alguno más, aunque no lo parezca :-P ). En fin, que un montón de emociones...
 
 
Como decía en el título de esta entrada... Barcelona siempre merece la pena, y si es tan buena compañía, pues mucho más :-)  Y a vosotros, ¿os gusta Barcelona?