martes, 30 de mayo de 2017

It's always cookie time!


¡En ruta de nuevo! Tras despedirnos de nuestro anfitrión repostero, volvimos a Queenstown donde dimos un nuevo y agradable paseo por el lago, visitamos el mercadillo de artesanía y comimos estupendamente en una terraza (yo una deliciosa crema de marisco, Click un par de toneladas de mejillones).  

Por la tarde, un pequeño avión de cola negra (que no da chocolatinas pero si unas estupendas y crujientes cookies... que no es la que aparece en la foto, esas ya nos las habíamos comido, jeje) nos llevó a todos de vuelta a Auckland donde pasaríamos noche... con regalo extra, ya que nos subieron de categoría al saber que eramos honeymooners! Además, cenamos muy bien: y esta vez, mis "greens" resultaron ser espárragos trigueros :-)

Pero no creáis que, por estar de nuevo en Auckland, este es el final de nuestro viaje... ¡Aún queda algo especial! ¡Permaneced atentos!


domingo, 28 de mayo de 2017

Quedada teatral

¡Hola a tod@s! Aquí vamos con una entrada cortita para recordar el día tan estupendo que pasamos ayer... Siguiendo con la ronda de quedadas ayer nos encontramos con Franclicksco y los padres de Clicka. En este caso el tren nos llevó a todos a Valladolid donde además se estaba celebrando el Festival Internacional del Teatro y Artes de Calle. Aquí os dejamos una instantánea de una de las performances... Cada cual que opine lo que desee (a mí me parece que estaban cansados...):


La verdad es que, pese al calor y las curiosidades, pasamos un día muy agradable. Mirad que contentos estábamos todos:


¿Dónde será la próxima quedada? ¿Con quién? Estad atentos y os enterareis enseguida...


sábado, 20 de mayo de 2017

Fiordland

Pues, como ya os ha comentado Click, esta semana ando un poco afónica y acatarrada, pero tengo energía suficiente para contaros la siguiente honey-aventura.

Dejamos Queenstown y tras dos horas de aburrida carretera llegamos a Te Anau, la localidad que da acceso a la Tierra de los Grandes Fiordos. La primera impresión no podía ser mejor: nuestro B&B resultó ser un antiguo convento que habían trasladado, pieza a pieza, desde el otro extremo de la isla. La "capilla" pasó a ser un estupendo salón de desayunos (quién iba a decirnos que nuestro anfitrión, a pesar de sus camisas hawaianas y sus botas camperas, era un genio de la repostería... ¡qué magdalenas!).

Después de aprender unas cuantas cosas sobre la Expedición Malaspina, hicimos la Kepler Track, un magnífico sendero a través del bosque en el que pudimos ver absolutamente todos los tonos posibles de verde... y ¡gigantescas setas venenosas!


Pero el plato fuerte del lugar sería al día siguiente cuando, tras un buen madrugón (otro más, buf), recorrimos el Milford Sound. Según la leyenda, fue el semidios Rakiwhanoa quien esculpió esta obra de arte de la naturaleza. 

Nuestro barco cruzó todo el fiordo, acercándose a las cascadas (Click se llevó un buen remojón), a las focas y saliendo a aguas abiertas...



Para recuperarnos de un día tan largo, volvimos a cenar, abundante y muy rico, en "The Ranch". Una buena opción para disfrutar del famoso cordero neozelandés, jeje.

¿Cuál será nuestra siguiente parada?

miércoles, 17 de mayo de 2017

Una visita pendiente

¡Hola de nuevo! Hace apenas una semana de la última entrada y la verdad es que parece una eternidad porque con el ritmo que le hemos dado a este blog últimamente... Pero aquí estamos otra vez y, como hoy Clicka está un poco afónica, me toca a mí contaros lo que hicimos el pasado sábado.
 
Sin duda fue un día especial pues nos encontramos con Koplick y mis padres en León. La verdad es que parece mentira que, pasando tan cerca en nuestros numerosos viajes hacia y desde Oviedo, Clicka y yo todavía no hubiésemos estado allí juntos.
 
Pasamos un día muy agradable, y aprovechamos para ponernos al tanto de las últimas novedades, tomar unas cuantas tapas y, cómo no, turistear un poco, visitando por ejemplo la Casa Botines, obra del famoso arquitecto Antoni Gauclick:
 
 
Pero pese a los numerosos edificios reseñables (la Catedral, San Clicksidoro, San Marclocks...) a Clicka siempre le puede su gran pasión y no pudo dejar de aprovechar que se celebraba la Feria del Libro...
 
 
Así que allí nos quedamos nosotros, contentos de habernos encontrado pero con la mente ligeramente distraída:
 
 
Y en breves más entradas en este vuestro blog, así que no dejéis de pasaros por aquí :-)
 
 

martes, 9 de mayo de 2017

Experimento culinario

Huevos, harina, mermelada... ¿dónde habré dejado la levadura?


Pues esto ya está... ¡y tiene una pinta estupenda! No sé si Click llegará a tiempo de probarlo, jeje.


domingo, 7 de mayo de 2017

¡Gracias Click!


Tal día como hoy, hace 7 años, Click me mandó el primer ramo de flores... ¡al instituto! Para demostrarme todo lo que me iba a mimar, un par de semanas antes me había enviado un regalo del Día del Libro. Pero claro, que una profesora reciba libros no resulta llamativo así que poco después decidió jugarse el todo por el todo y me envió un enorme y precioso ramo de rosas. ¡Imaginaos que revuelo se montó! ¡Las conserjes incluso hicieron una porra para averiguar quien era mi admirador secreto!.

Desde entonces recordamos ese día con cariño, un poco de vergüenza y, por supuesto, más flores. 

Mogollón.

sábado, 6 de mayo de 2017

Camino a Queenstown

Hoy toca hablaros de un Road-Trip en toda regla: 7 horas de coche para recorrer 400 kms. ¡Casi nada! Pero no fue sólo "culpa" de la carretera sino de las numerosas paradas que hicimos para admirar un paisaje espectacular.

Así, la primera parada fueron las Thunder Creek Falls. En realidad, se trata de una cuenca hidrográfica bastante densa y con una docena de cascadas de distintas alturas.


La siguiente parada fueron las Blue Pools, una zona de meandros y piscinas naturales a la que se accede por un bonito sendero y un par de puentes colgantes: 



A continuación teníamos que bordear dos grandes y preciosos lagos: el Lago Wanaka y el Lago Hawea. Ambos tienen origen glaciar, ya que se encuentran en las estribaciones de los llamados Alpes Neozelandeses donde, como podéis ver en el mapa, se encuentra el célebre Monte Aspiring (Tititea en Maorí): 



El tramo final cambia el paisaje, se vuelve más seco y rocoso. La carretera aquí es más complicada, con grandes desniveles y curvas de 180º (¡me encanta!), pero nos llevó sin mayores problemas a Queenstown, una pequeña pero muy animada ciudad, rebosante de universitarios amantes de los deportes de aventura. Para quien prefiera algo más tranquilo, tienen un deporte local: el frisby-golf. 

El parque es una península sobre un lago con las aguas más limpias y cristalinas que hayáis podido ver nunca. Fue un paseo delicioso.


En Queenstown además tenemos dos buenas anécdotas. La primera, que por un error en la reserva, en lugar de una habitación normal, los del B&B nos alojaron en un impresionante chalet, construido en 1874 por el primer alcalde de la ciudad (fundada en 1862). 

La segunda, ¡cuidado con la comida! Aquí se puede cenar muy bien a base de pescado (yo) o salir decepcionado: Click se comió unos "greens" que resultaron ser unas simples acelgas hervidas ("sin sal ni nada!") y media pavlova, esto es, una "fartura" de merengue duro (la fruta me la comí yo antes de que pudiera siquiera olerla, jejeje).

Desde luego, el día lo terminamos con una buena dosis de carcajadas.